Sendas Ocultas-Zass seguirá descubriendo jardines vecinales y las historias de sus cuidadores gracias a las subvenciones del Ministerio de derechos sociales, consumo y
Agenda 2030 para la realización de actividades relacionadas con la
promoción e implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible en España.
Nada más conocer esta gran noticia cogimos la línea 9 del metro en dirección a Moratalaz. En nuestro primer paseo descubrimos estos jardines de los que os iremos contando sus historias cuando empecemos a conocer a sus jardineros y jardineras.

Este jardín situado junto al bar Pascual de la avenida de Moratalaz está mantenido por una familia que vino de Rumanía hace 10 años. Hace tan solo 3 años empezaron a ajardinar el parterre que estaba apelmazado y sin vida. En la actualidad, han comenzado a ajardinar 2 parterres más junto al primero, convirtiéndolo en un jardín comestible con un pequeño huerto.

Justo detrás de este jardín nos encontramos con otro cercado por unas baldas de madera coloridas unidas con cuerda, lo que indicaba que era un espacio cedido por la Junta de distrito para la jardinería vecinal. Nos comentaron que lo mantenían dos amigas. Ese día no pudimos conocerlas, estamos deseando encontrarnos con ellas para felicitarlas.

No muy lejos de este jardín, a cinco minutos a pie, dimos con otro parterre estrecho y alargado, cercado por tablones de maderas, un signo inequívoco de que está cuidado por la vecindad. Indagando entre los paseantes, pudimos averiguar que tres mujeres del mismo bloque de edificio se reunían por las tardes para mimarlo. Estamos convencidos que daremos con ellas.

Muy cerca de este jardín, atravesando un interbloque tapizado por plantas silvestres, nos llamó la atención un parterre ajardinado solamente con árboles, todos ellos sujetos con palos de escoba o tutores de andar por casa. Hasta ahora, es el primer jardín vecinal donde solo se asientan árboles. ¿Quién será su guarda forestal?

Antes de terminar nuestro primer paseo exploratorio de 2026 nos topamos con este jardín delimitado por troncos de madera que parecía poner en valor el árbol que respiraba en su interior.

Muchas ganas de seguir paseando por el distrito con más experiencias inspiradoras de jardinería vecinal